30 euros y 30 minutos

Juan José Güemes. Presidente. Centro Internacional de Gestión Emprendedora. IE Business School

13 Diciembre 2010

España es uno de los peores países de la OCDE para montar una empresa, debido a la falta de facilidades y al exceso de burocracia que desincentiva el espíritu emprendedor.

Parecería lógico que el país con la tasa de paro más alta del mundo desarrollado (España) dedicase el máximo esfuerzo posible a promover el espíritu emprendedor y a facilitar la creación y el crecimiento de las empresas. Pero la realidad es bien distinta.

De acuerdo con el informe Doing Business del Banco Mundial, en el que se publica anualmente una clasificación de los países según las facilidades (y dificultades) que ofrecen para iniciar y desarrollar la actividad empresarial, España ocupa el puesto 62 de 183 y está entre los cinco países peor clasificados de la OCDE.

[*D Abrir un negocio en España exige el doble de burocracia que la media de la OCDE, el triple de días y representa un coste equivalente al 15% de nuestra renta per cápita. *]

Aún encontramos resultados más inquietantes si nos detenemos en los diferentes criterios que utilizan los autores del informe para elaborar la clasificación general: España ocupa el puesto número 147 en cuanto a facilidades para “apertura de un negocio”; o el 157 en lo que se refiere a la “contratación de trabajadores”.

El único aspecto en el que España ocupa un lugar entre los veinte mejores es en el criterio “cierre de una empresa”.

Es cierto que poner barreras de salida es también desincentivar la puesta en marcha de nuevas iniciativas, pero no deja de ser paradójico que España sea al mismo tiempo uno de los países del mundo donde es más difícil abrir una empresa y donde es más fácil cerrarla.

Abrir un negocio en España exige, de acuerdo con el citado informe, un promedio de 10 procedimientos burocráticos (el doble que la media de la OCDE), 47 días (más del triple que la OCDE) y representa un coste equivalente al 15% de nuestra renta per cápita (más de tres veces el coste medio en la OCDE).

[*D La existencia de varios niveles administrativos cuyas competencias se solapan entre sí y el afán por regular todo se han convertido en una pesada losa para el emprendedor. *]

Mientras tanto, proliferan toda clase de “ventanillas únicas” promovidas por todas las Administraciones Públicas, para desconcierto de los ciudadanos a los que sirven. ¿No podríamos simplemente proponernos que constituir una empresa no cueste más de treinta minutos, ni más treinta euros, y adoptar todos los cambios normativos y administrativos necesarios para alcanzar ese objetivo?

Más preocupante todavía es la tendencia: en 2010, España perdió 11 puestos en la clasificación general, al pasar del 51 al 62, y se situó entre Kuwait y Kazakhstan.

De los diez criterios examinados por los autores del informe, empeoramos en ocho, nos mantenemos en uno y mejoramos en “pago de impuestos”, pese a que la carga fiscal que soportan las pequeñas y medianas empresas, así como el coste burocrático que tienen que asumir para satisfacer la factura fiscal, son significativamente superiores al promedio de la OCDE.

El pésimo desempeño de España a la hora de facilitar la actividad empresarial que evidencia el Banco Mundial –y nuestra tendencia a empeorar- coincide con la valoración de los expertos consultados para elaborar el informe Global Entrepreneurship Monitor (GEM), que IE Business School dirige para España.

[*D Necesitamos gobiernos más livianos y desterrar la hiperinflación de normas y procedimientos que pesa sobre nosotros. *]

La media de las valoraciones realizadas por el panel de expertos, en relación a 14 “condiciones del entorno”, ha empeorado significativamente entre 2004 y 2009 en todos los criterios evaluados menos en uno. Y, entre los aspectos que más se ha deteriorado figura, precisamente, “política gubernamental: burocracia y trámites”.

El peso de las Administraciones Públicas, la existencia de varios niveles administrativos cuyas competencias se solapan entre si, el afán por regular y controlar todo, se ha convertido en una pesada losa para el administrado/contribuyente, quien cada día que pasa es más consciente de que en lugar de tener unas administraciones a su servicio, vive para servir a las administraciones.

[*D ¿No podríamos proponernos que constituir una empresa no cueste más de treinta minutos, ni más treinta euros, y adoptar todos los cambios normativos necesarios? *]

En todo caso, no creo que baste con un esfuerzo de simplificación administrativa: se trata de revisar a fondo el tamaño y la manera en la que las Administraciones Públicas se relacionan con los ciudadanos.

Necesitamos gobiernos más livianos, cuya actividad administrativa y normativa se guíe por la confianza en la sociedad a la que sirven y que se destierre esa presunción de culpabilidad del ciudadano que está detrás de la hiperinflación de normas y procedimientos que pesa sobre nosotros.

Último vídeo

Martha Thorne valora el fallo del Premio Pritzker 2017

See video
Síguenos en
IE Focus Newsletter
Agenda IE
Most read
IE Business School | María de Molina 11, 28006 Madrid | Tel. +34 91 568 96 00 | e-mail: info@ie.edu

Contacto

IE Business School

María de Molina, 11. 28006 Madrid

Tel. +34 915 689 600

info@ie.edu