<B>Acción Positiva</B>

Kevin Savio Marc Coutinho y José Luis Silvestre. Colaboradores Centro Diversidad. Instituto de Empresa

25 Abril 2005

El racismo y la inmigración han vuelto a convertirse en asuntos de actualidad en Europa. Con la implementación de la Directiva sobre la Igualdad Racial de la Unión Europea y la preocupación existente a propósito de la integración, la necesidad de que los empresarios comprendan la ley y cómo las empresas pueden beneficiarse de un entorno en plena transformación, es de vital importancia.

España ha experimentado un aumento de residentes extranjeros en los últimos años. Los datos de 2003 muestran que se censaron 2,73 millones de extranjeros, frente a los 637.000 de 1998. De ellos, alrededor del 39% procedían de Centroamérica y Suramérica, principalmente de Ecuador, Colombia y Argentina; y otro 15%, de África. La migración a España no se ha producido sólo desde regiones en vías de desarrollo, sino que ha habido una minoría significativa (22%) de personas procedentes de otros países de la Unión Europea. Es importante recalcar que estos datos no incluyen a los que se han instalado en España con nacionalidad española y, por supuesto, a aquellos que son absolutamente desconocidos para las autoridades. El patrón general de inmigración es similar a lo ocurrido en Francia y en el Reino Unido, con inmigrantes procedentes de países vecinos o antiguas colonias que compartían orígenes lingüísticos y culturales similares. Los cambios son más evidentes en las grandes ciudades, donde puede observarse una mayor diversidad a través tanto de la gente, como de los servicios que atienden a las cambiantes necesidades de los consumidores.

La ley proporciona un marco útil en el que establecer los valores de nuestra sociedad y facilita los mecanismos para gestionar dicho cambio. En términos de raza, existen diversas fuentes legislativas, incluyendo tanto convenciones internacionales (por ejemplo, la Convención sobre la Eliminación de la Discriminación Racial de las Naciones Unidas), como leyes nacionales o municipales.

[*D Sería simplista pensar que sólo por prohibir la discriminación, la sociedad será capaz de crear igualdad de oportunidades *]

La Directiva sobre la Igualdad Racial de la Unión Europea , es el desarrollo más significativo de los últimos años, ya que crea una norma mínima común para abordar las relaciones entre razas y la discriminación en los 25 estados miembros de la Unión Europea. La Directiva prohíbe la discriminación directa e indirecta , en términos de raza y origen nacional o étnico, en lo relativo a formación, empleo y provisión de bienes y servicios a cualquier persona dentro de la Unión Europea (con independencia de su ciudadanía ).

La Directiva traslada la carga de prueba al demandado una vez se haya establecido un caso de discriminación prima facie en un procedimiento civil. Uno de los aspectos más interesantes está recogido en el Artículo 5, relativo a la «acción positiva», ya que reconoce que hacer de la igualdad una realidad hará necesario que se reparen las desigualdades históricas. En otras palabras, la Directiva permite iniciativas que capaciten a las personas para alcanzar la línea de salida en la lucha por obtener un puesto de trabajo, sin pasar por encima de la discriminación positiva o de la acción afirmativa. Sería simplista pensar que sólo por prohibir la discriminación, la sociedad será capaz de crear igualdad de oportunidades. Son particularmente importantes para las minorías raciales la histórica discriminación del mercado laboral y la falta de conocimiento y orientación en algunos caminos profesionales.

Al explicarlo, sería útil fijarse en otra experiencia europea de acción positiva. Bajo la Ley de Relaciones Interraciales de 1976 del Reino Unido, las organizaciones han podido facilitar oportunidades educativas y de formación a gente que pertenece a grupos raciales específicos e identificados. Esto ha ocasionado la explosión de un variado número de iniciativas que trabajan con el fin de que sea posible educar y formar a gente para que pueda introducirse en el mercado laboral o acceder a formación específica.

[*D El desarrollo de un marco europeo demuestra la importancia que la anti-discriminación tiene dentro de la Unión *]

Estos programas ayudan a crear ejecutivos líderes que provienen de las comunidades que son objetivo de dichos programas, de modo que sirven de ancla a largo plazo para las minorías sociales y son modelos positivos para las futuras generaciones. Además del compromiso del gobierno , lo que ha sido especialmente interesante es el compromiso y la inversión del sector privado que ha participado o llevado a cabo de manera individual programas de acción positiva. Programas para ayudar en el apoyo a la participación en educación, formación y perfeccionamiento de ciertos perfiles, dirigidos a comunidades étnicas minoritarias y empleados de empresas. Con esto se ha conseguido el aumento de la participación y de las cifras de empleo. Sin embargo, y a pesar de estos esfuerzos, las minorías étnicas británicas continúan por debajo de la media en términos de salarios y status, con una baja representación en los puestos de gestión y ejecutivos de las empresas .

Para la sociedad española, será muy importante garantizar que a los inmigrantes (así como a sus hijos y a sus nietos) se les den oportunidades para acceder a trabajos y carreras profesionales que los españoles hoy en día tienen aseguradas. Esto es tan importante para el gobierno como para las empresas, y no sólo debido a la justicia social y la igualdad. España y las economías de los países de origen consiguen beneficios potenciales mediante la utilización de las conexiones y las redes de las comunidades de inmigrantes y sus familias para aumentar el comercio y acceder a estos mercados. Además, las tendencias demográficas indican que España, junto con la mayor parte de los países europeos, cuenta con una población envejecida que se beneficiaría al atraer más trabajadores para que contribuyan al mantenimiento de la producción y los servicios sociales. Estas realidades hacen de la integración de los recursos humanos disponibles una estrategia sensata, a largo plazo, para garantizar que se forma y se utiliza de manera eficaz la fuerza de trabajo con talento, manteniendo así la competitividad.

En conclusión, la eliminación de la discriminación racial es un bien social y moral. El desarrollo de un marco europeo demuestra la similitud entre las experiencias y la importancia que la anti-discriminación tiene dentro de la Unión. Además, destaca el impacto que puede tener cada empresa o líder cívico en la consecución de este objetivo, mientras se garantiza el éxito de las empresas.

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