Alemania y la Ley de la Gravedad

Víctor Torre de Silva. Profesor. Instituto de Empresa

4 Mayo 2006

Los hermanos Wright descubrieron el vuelo a motor y superaron la gravedad. De igual modo, España debe superar su continua descentralización con un reparto equilibrado de poderes entre el Estado y las Comunidades.

El 17 de diciembre de 1903, los hermanos Orville y Wilbur Wright realizaron el primer vuelo en un avión a motor, diseñado y construido por ellos mismos. Se trataba del aparato popularmente conocido como el Kitty Hawk, impulsado por un motor fabricado en su taller de bicicletas de Dayton (Ohio). Por vez primera, un artefacto más pesado que el aire despegaba y aterrizaba manejado por su piloto. Hasta entonces, los aeroplanos trataban inútilmente de superar la Ley de la Gravedad, pero sin llegar a vencerla. Con la experiencia de los hermanos Wright, se inició la historia de la aviación moderna.

En España, tenemos, al menos desde hace unos treinta años, nuestra peculiar Ley de la Gravedad. Ciertamente, no fue formulada por Isaac Newton, pero es igualmente indiscutible. Se puede formular así: “En la organización territorial, las competencias siempre se desplazan en sentido descendente, del Estado hacia las Comunidades Autónomas”.

[*D Como la Ley de la Gravedad, en España las competencias se ceden de arriba hacia abajo: del Estado a las Comunidades. *]

La ley tiene su explicación histórica, pues España era un país muy centralizado hace seis lustros. Desde entonces, las Comunidades Autónomas se han ido nutriendo de personal y competencias de la Administración del Estado. La Constitución de 1978 dejó el modelo muy abierto, de modo que se ha ido elaborando la legislación con una clara voluntad de que las Comunidades Autónomas asumieran sucesivamente mayores facultades y poderes. Esta situación produce desasosiego en muchos, como se ha manifestado con ocasión del nuevo Estatuto de Autonomía catalán. De ahí, que se proponga algún tipo de barrera o tope que impida un movimiento descendente ilimitado. Lo que no se discute es lo inevitable de la tendencia, que casi articula una ley de la naturaleza.

En éstas estamos en nuestro país cuando nos sorprenden los medios de comunicación con una insólita noticia. Se ha pactado la reforma constitucional más importante de la historia de la República Federal de Alemania desde 1949. Tras un previo intento fallido por parte del anterior Canciller, Gerhard Schröder, su sucesora, Angela Merkel, ha conseguido un acuerdo que será aprobado, tal vez, antes del verano.

[*D Alemania ha sabido combinar una reforma donde se descentralizan algunas competencias y otras se centralizan *]

La reforma se centra en la organización territorial de Alemania, y reduce las atribuciones del Bundesrat (Consejo Federal en el que están representados los Gobiernos de los 16 Estados Federados). Con ello, incrementa los poderes del Bundestag y del Gobierno Federal, eliminando severos derechos de participación y veto antes concedidos a los länder (los diferentes territorios). A cambio, aumentan las competencias de éstos en materias tales como Universidades o Medio Ambiente.

La reforma se articula como un pacto entre los dos grandes partidos hoy gobernantes (CDU/CSU y SPD), y supone una gran redistribución territorial del poder. Lo más sorprendente, sin embargo, es que se reequilibran las competencias federales y estatales en los dos sentidos: descentralizador (de la Federación a los Estados Federados) y también centralizador (de éstos hacia la Federación).

[*D El ejemplo alemán debe servirnos para superar tabúes y apriorismos e iniciar una apasionante historia: batir la Ley de la Gravedad. *]

Siguiendo con el símil aeronáutico, la reforma alemana puede suponer para España un descubrimiento parecido al de los hermanos Wright. La ley de la gravedad es vencida por medio del ingenio: Los aeroplanos no sólo planean, en función del viento, para terminar desplazándose hacia abajo. También pueden remontarse de forma controlada gracias a un motor. Los desplazamientos competenciales entre Estado y Comunidades Autónomas no tienen que producirse, por ley natural, siempre en sentido descendente. Hoy en día, por distintas razones políticas, jurídicas y económicas, también cabe defender la transferencia de competencias en sentido ascendente, de las Comunidades Autónomas al Estado.

Los inicios de la aviación están plagados de miedos. Sin embargo, introdujeron un nuevo debate público sobre las posibilidades de la humanidad. De modo análogo, la superación del sentido unidireccional en la cesión de competencias del Estado también produce temores, algunos bien fundados, aunque sin duda introduce una discusión que apenas se ha llevado a cabo en los últimos años. ¿Cuál es el nivel más apropiado para el ejercicio de cada competencia? ¿Dónde se gestiona mejor cada política pública? ¿Qué Administración será más eficaz y eficiente en cada cometido? ¿Cómo competimos mejor internacionalmente? La superación de tabúes y apriorismos, una vez más, puede constituir el inicio de una apasionante historia. Pese a los agoreros, ninguno de los hermanos Wright murió en accidente aéreo.

Último vídeo

Martha Thorne valora el fallo del Premio Pritzker 2017

See video
Síguenos en
IE Focus Newsletter
Agenda IE
Most read
IE Business School | María de Molina 11, 28006 Madrid | Tel. +34 91 568 96 00 | e-mail: info@ie.edu

Contacto

IE Business School

María de Molina, 11. 28006 Madrid

Tel. +34 915 689 600

info@ie.edu