El punto de vista de Madrid: el BRIC tembloroso

José Ignacio Torreblanca. Profesor. IE School of Arts & Humanities

8 Febrero 2012

Europa está buscando la solución a su crisis en economías como Brasil, Rusia, India o China, sin percatarse de que éstas también están viviendo su particular calvario.

Una consecuencia de la crisis en Europa es la vuelta a una tendencia de introspección. Perdimos el tiempo en la última década con debates como juntar los trozos rotos de la fallida constitución europea, tras la debacle de los referendos de Francia y Holanda, y reconstruyendo el consenso necesario para volver a poner en marcha planes de unidad; gastando mucho tiempo y energías por el camino.

Por eso, cuando hace dos años entró en vigor el Tratado de Lisboa, se hizo una resolución firme para dejar el debate institucional atrás, renunciando a nuevas reformas en los tratados. Se dijo que Lisboa sería el último tratado durante una larga temporada. En el futuro, los europeos harían política, no ingeniería institucional.

[*D Se dijo que Lisboa sería el último tratado durante una larga temporada. Pero, dos años después, ya se empieza a hablar de otro. *]

Pero ahora, dos años después, cuando la Europa capaz de actuar unida en defensa de sus intereses y valores aún tiene que cuajar, ya se empieza a hablar de otro tratado.

Mientras tanto, la crisis económica tiende a fragmentar el foco externo de la Unión Europea (UE) a medida que sus miembros, presionados por la crisis, compiten unos con otros.

Se han acercado a las carreras hacia el BRIC (Brasil, Rusia, India y China) para buscar inversiones y, al mismo tiempo, mercados para los bienes y servicios nacionales que pretenden estimular las deterioradas economías europeas.

Esta competición no sólo proyecta debilidad y deteriora la imagen de la UE, también afecta a la capacidad negociadora de Europa en temas clave como seguridad, derechos humanos, cambio climático y regencia de la economía mundial.

[*D Europa está sacrificando sus intereses a largo plazo con un enfoque cortoplacista, en el que los Gobiernos hacen un trueque del comercio por favores políticos. *]

La UE, que es el mayor bloque comercial del mundo y que necesita para prosperar un sistema financiero y comercial abierto y bien regulado internacionalmente, está sacrificando sus intereses a largo plazo tomando un enfoque cortoplacista basado en fomentar un nuevo mercantilismo en el que los Gobiernos hacen un trueque del comercio y las inversiones por favores políticos.

Del mismo modo, los europeos infravaloran el daño hecho a su imagen cuando, aun siendo mucho más prósperos que el BRIC, llaman a éste para que les ayude a financiar su deuda, bien reforzando las capacidades del FMI, que consideran injustas y desproporcionadas, o pidiéndole que inviertan en fondos, como el fondo de rescate europeo, en el que los propios europeos están invirtiendo de manera insuficiente y tacaña.

Todo esto, al tiempo que se niegan a llamar al BCE para que eche una mano, prefiriendo salvaguardar su pureza e integridad como guardianes de la inexistente inflación.

El resultado es que, en el G-20, el FMI y la OMC, los europeos aparecen cada vez más como actores más preocupados por lo que consiguen de estas organizaciones que por ayudar a fortalecer sus normas y capacidad de acción global.

En su auto-absorción, los europeos no consiguen ver que el BRIC también tiene problemas y que es más vulnerable de lo que parecía. De hecho, no consiguen ver que esta misma crisis que está llevándoles a pedir ayuda al BRIC, también está debilitando la capacidad de crecimiento de este último.

[*D Mientras que la UE busca importar soluciones pidiendo ayuda a los demás, no ve que estos demás son más vulnerables de lo que parecían, en parte, por culpa de Europa *]

Con un crecimiento ligeramente negativo en el tercer trimestre de este año y una previsión del 3% en 2012, comparada con el 7,5% del 2010, Brasil ya está sintiendo los primeros síntomas del resfrió que puede pinchar las burbujas financieras e inmobiliarias causadas por el rápido crecimiento de los últimos años.

En China e India también se vuelven visibles las señales del descenso. Parece que mientras que Europa busca importar soluciones pidiendo ayuda a los demás, no consigue ver que estos demás son más vulnerables de lo que parecían y que Europa es un elemento más de dicha vulnerabilidad.

Estados Unidos también está sintiendo el impacto de la crisis europea, rebajando su previsión de crecimiento para 2012. De hecho, la tormenta que vive el Viejo Continente se ha convertido en un factor importante en la reelección de Obama, que podría ser una cruel ironía, si resulta que el presidente que quería empezar una era de paz para Estados Unidos es incapaz de hacerlo por una panda de europeos dieron un giro en su camino para quedarse, a su manera, en el centro del mundo.

Último vídeo

Martha Thorne valora el fallo del Premio Pritzker 2017

See video
Síguenos en
IE Focus Newsletter
Agenda IE
Most read
IE Business School | María de Molina 11, 28006 Madrid | Tel. +34 91 568 96 00 | e-mail: info@ie.edu

Contacto

IE Business School

María de Molina, 11. 28006 Madrid

Tel. +34 915 689 600

info@ie.edu