<B>La misteriosa figura del business angel</B>

Ignacio de la Vega. Profesor. Instituto de Empresa

20 Septiembre 2004

La figura del Business Angel o inversor informal, es tan desconocida como antigua. Sin embargo, en los últimos años debido a la importancia de estos inversores para la creación de nuevos negocios, se han puesto en marcha iniciativas destinadas a dar a conocer, fomentar y apoyar esta actividad.

Los Business Angels, extraña denominación anglosajona para el más tradicional término castellano de Inversores Informales, son personas activas en la comunidad empresarial, normalmente antiguos emprendedores, directivos de empresa o profesionales liberales, que disponen de fondos o recursos financieros que invierten “a riesgo y ventura”, en iniciativas emprendedoras ajenas y normalmente en fases iniciales de la vida de las empresas, aportando no sólo financiación sino también apoyo en la gestión y network o red de contactos.

La figura del Business Angel es tan antigua como queramos remontarnos, por ejemplo, los Reyes Católicos al aportar fondos a las primeras expediciones de Cristóbal Colón a cambio de un porcentaje de los beneficios que estas reportasen, no hacían sino invertir a riesgo y ventura, de manera por cierto muy exitosa como la Historia se ha ocupado de demostrar. En la terminología anglosajona, esta figura se asocia a exitosos inversores que aportaban financiación a principios del S.XX a producciones de Broadway a cambio de un porcentaje de los beneficios.

Con estos dos ejemplos podemos comprender con precisión el mecanismo de la inversión informal: inversión generalmente en acciones de una empresa que se crea, o que ya existe en el mercado, con la esperanza que la futura marcha de la empresa posibilite una salida a la inversión en un período razonable de tiempo y multiplicando algunas veces (en función obviamente del factor riesgo y por que no...de la gestión y la suerte) la cantidad invertida.

[*D El Business Angel es un gran desconocido al no tener ningún requisito formal para desarrollar su actividad *]

La figura del Inversor Informal cobra relevancia en las dos últimas décadas con la explosión del fenómeno del capital riesgo y la efervescencia de los sectores tecnológicos. Sin embargo, a diferencia de lo que sucede en el ámbito del capital riesgo, modalidad de inversión más concentrada en etapas avanzadas de la vida de las empresas exitosas, el Business Angel suele ser un gran desconocido al no tener ningún requisito formal para desarrollar su actividad, algo que si ocurre ante las autoridades reguladoras en el supuesto del capital riesgo.

Esa opacidad y falta de conocimiento de la actividad inversora del Business Angel se contrapone a la importancia que tiene su figura en el mundo de la creación de empresas: según el informe GEM (Global Entrepreneurship Monitor) elaborado en casi cuarenta países y liderado en España por el Instituto de Empresa, la inversión informal, multiplicó por diez la realizada por los fondos y sociedades de capital riesgo a nivel mundial en el año 2002. Esta cifra, próxima a los 360.000 millones de dólares, da fe de la importancia del fenómeno.

Para entender correctamente la dimensión del fenómeno podemos afirmar sin ningún riesgo a equivocarnos que, si desapareciese en nuestro entorno la inversión de las empresas de capital riesgo, el impacto sobre las cifras totales de creación de empresas sería mínimo. Sin embargo, si en un país como España, muy lejos de los primeros mercados en actividad de inversión de los Business Angels, desapareciese esta figura simplemente moriría el fenómeno emprendedor, tal es la magnitud y la importancia de la labor de los inversores informales. Igualmente, sin la labor de los inversores informales, sería muy difícil el desarrollo de proyectos empresariales en sectores tradicionales, sectores en los que por el ratio riesgo/retorno es muy difícil encontrar actividad inversora por parte de las entidades de capital riesgo, mucho más proclives a adentrarse en sectores de elevada rentabilidad potencial como los tecnológicos.

Una vez establecida la importancia del fenómeno, convendría hacer una reflexión sobre la trascendencia, en cualquier sistema económico, de la labor emprendedora, razón de ser de la inversión informal. Y sobre esto quedan pocas dudas, la actividad emprendedora es un claro elemento diferenciador entre aquellas economías más boyantes y las que le van a la zaga. En los últimos años, rigurosos trabajos de investigación como el citado Global Entrepreneurship Monitor, han establecido la inequívoca relación entre creación de empresas y crecimiento del PIB, del empleo y de la innovación en cualquier sociedad. Casi el total de empleos directos e indirectos creados en las economías modernas son “producidos” por nuevas empresas y por pequeñas y medianas empresas, quienes también reciben el beneficio de la inversión informal en sus proyectos.

[*D Si en España desapareciese esta figura moriría el fenómeno emprendedor *]

Con todos estos datos no es de extrañar que los organismos públicos y privados comiencen a dar la importancia que se merece a la figura del Business Angel, intentando dar a conocer su actividad, diversificando las tradicionales fórmulas de inversión y buscando nuevas maneras de incrementar y popularizar esta actividad. Como ejemplos de esta labor, las llamadas Escuelas de Business Angels, que pretenden identificar potenciales inversores y ofrecerles formación en gestión para una mejor identificación de oportunidades de inversión y una mayor capacidad de apoyo en el desarrollo estratégico de las nuevas empresas. Toda la labor de popularización de éste fenómeno será positiva, aunque todavía las autoridades no se ha atrevido a dar pasos realmente importantes en uno de los aspectos que más contribuiría a aumentar la inversión informal, y obviamente, me refiero aquí al tratamiento de las plusvalías obtenidas por la labor inversora del Business Angel.

En cualquier caso, si usted está leyendo estas líneas, tiene conocimientos de gestión, puede aportar su red de contactos, tiene una capacidad inversora superior a los 30.000 euros y quiere asumir algunos riesgos, ésta puede ser una modalidad de diversificar sus inversiones, contribuir al sueño de algún emprendedor, ayudar en la generación de empleo y riqueza colectiva y potenciar la innovación. Seguro que ahí fuera en el mercado existen muchos emprendedores esperándole. ¡¡¡Mucha suerte y mucho retorno!!!

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