Por qué tiemblan los medios

Ignacio de la Torre. Profesor. IE Business School

13 Septiembre 2011

Las nuevas medidas contables, que sólo permiten usar la mitad de la base fiscal negativa para compensar beneficios futuros, llevarán a la insolvencia a muchos grupos de comunicación

2010 marcó un hito: por primera vez en la historia, la publicidad por Internet en Estados Unidos superó a la de los periódicos. Esta tendencia se acentúa en el resto del mundo, y para 2013 Internet será el segundo mayor medio publicitario, por detrás de la televisión, relegando a la prensa a un tercer y decreciente lugar. Con todo, este movimiento estructural no es nuevo. En cambio, sí lo es el terrorífico impacto que tendrá en las cuentas de muchos medios de comunicación las recientes medidas contables aprobadas por el Gobierno. Me explico.

[*D Los medios han presentado mejores resultados de los reales gracias a una práctica contable que permite compensar el 100% de la base fiscal negativa con beneficios futuros. *]

Una empresa normal que genere beneficios antes de impuestos, por ejemplo, de 100.000 euros, paga el correspondiente impuesto sobre sociedades, pongamos que unos 25.000, a un tipo efectivo del 25%. El beneficio neto es la diferencia entre ambos (75.000). Sin embargo ¿se han fijado alguna vez que hay empresas donde la línea de impuestos en la cuenta de pérdidas y ganancias suma y no resta?

Aunque resulte extraño, en ocasiones en las que una empresa pierde dinero antes de impuestos (pongamos 100.000 euros), la sociedad puede optar por reconocer esta pérdida como pérdida neta (100.000), criterio más prudente, o bien por reducir de dicha pérdida el importe del escudo fiscal asociado a la misma, criterio más agresivo. En este caso, a la pérdida antes de impuestos habrá que sumar el importe del escudo fiscal (25.000) y quedará una pérdida neta de 75.000 euros.

Este concepto de escudo fiscal viene a plantear que si una empresa pierde dinero un ejercicio, podrá compensar beneficios futuros con pérdidas pasadas, siempre y cuando se den hipótesis razonables que permitan estimar que la empresa generará los beneficios necesarios a futuro para compensar las pérdidas pasadas.

Como el juez para dictaminar si las hipótesis son razonables o no es el auditor, y las hipótesis lo son sobre planes de negocio a futuro en las que todo se puede demostrar, la práctica es que muchas empresas con problemas financieros tienden a utilizar abusivamente la partida de reconocimiento prematuro del escudo fiscal, y los auditores tragan (la inefable Vía Digital, una de las empresas que más dinero ha perdido en la historia de España, es buen ejemplo de esta abusiva conducta).

La ventaja para la empresa es doble: a) se reduce el importe de la cosmética pérdida neta; y b) como consecuencia de lo anterior, los fondos propios de la empresa sólo se reducen por la pérdida neta, no la bruta, pareciendo así más solvente.

[*D La contabilidad que se aplicaba hasta ahora permitía ofrecer una mejor imagen de los fondos propios, lo que permitía dar la imagen de que la empresa era más solvente. *]

Como contrapartida a una línea que no lleva flujo de caja asociado (Hacienda no ingresa ningún dinero, aunque figure una entrada en contabilidad), se crea una partida de activo correspondiente a las bases fiscales activadas. Por eso, las firmas cuyos fondos propios estén sobre todo respaldados por dudosas bases fiscales activadas (su recuperación dependerá de que a futuro se generen beneficios) conllevan un peligro de inversión muy evidente.

Los medios de comunicación han utilizado esta práctica para intentar capear la dificilísima situación financiera que atraviesan. Y, ¿qué ha cambiado ahora? La ministra de Economía, Elena Salgado, anunció recientemente que entre las medidas para reducir el déficit se incluía una por la cual las empresas sólo podrán utilizar la mitad de la base fiscal negativa, y no el 100%, para compensar beneficios futuros, extendiendo a cambio el plazo para utilizar estas bases de 15 a 18 años. ¿Cuál podría ser el impacto contable de dicha medida? Terrorífico.

Si una empresa, empleando la práctica arriba descrita, hubiera activado un total de 10 millones de euros en créditos fiscales, reduciendo por lo tanto las pérdidas netas en un importe similar, y el total de sus fondos propios ascendiese, por ejemplo, a 3 millones de euros, lo más lógico es que al cerrar el ejercicio 2011 (asumiendo que sin beneficio ni pérdida), la empresa y el auditor tendrían que reducir el valor del escudo fiscal a la mitad (a 5) siguiendo la disposición del Gobierno.

[*D A partir de ahora, sólo se podrá utilizar la mitad de la base fiscal negativa,no el 100%, para compensar beneficios futuros, lo que llevará a muchas empresas a la insolvencia. *]

Una reducción del activo implicaría una pérdida y, por lo tanto, una reducción de los fondos propios en un importe similar. El resultado es que la empresa pasaría de estar en fondos propios negativos de 2 millones de euros y, en consecuencia, en situación de insolvencia.

Supongo que el Gobierno no cayó a la hora de plantear su medida en este tecnicismo contable que se puede llevar por delante a muchas empresas. Tampoco en que el impacto será especialmente relevante en los maltrechos medios de comunicación. Las espadas están en alto. Como estamos en periodo preelectoral y los medios son aliados necesarios, veremos quién prevalece.

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