PVR, el ocaso de la televisión tradicional

Enrique Dans. Profesor. Instituto de Empresa

5 Enero 2007

Ponga un PVR en su vida y nunca más soportará las pausas publicitarias. Pero las cadenas deberán descubrir nuevas fuentes de financiación.

Es una auténtica revolución. El Personal Video Recorders o PVR es uno de los aparatos domésticos más apreciados por los quince millones de norteamericanos que lo poseen. ¿Por qué? Sencillamente, porque libera a la televisión del condicionante temporal. Imagínese poder ver lo que desee, a la hora que le plazca, sin molestas pausas publicitarias y pudiendo parar, rebobinar o avanzar a su voluntad: como un vídeo pero sin los engorrosos procesos y pérdida de calidad del mundo analógico. Además, el PVR está dotado de prestaciones que hacen que sus propietarios afirmen no entender cómo podían ver la televisión antes de tener algo así. Pero no todo son aspectos positivos. O, al menos, no para todo el mundo.

¿Cómo plantear la financiación de unas cadenas de televisión que viven de interrumpir los programas que sus usuarios quieren ver con un contenido publicitario que sus usuarios no quieren ver? ¿Cómo evolucionará un sector en el que los anunciantes pagan costosos anuncios que un segmento determinado de la población se salta de manera sistemática?

[*D En un futuro cercano, cada persona diseñará a la carta los contenidos de TV que quiere ver gracias al PVR *]

Inevitablemente, el PVR nace con un ADN capaz de revolucionar la industria actual: sus usuarios dejan de ver en torno al 70% de la publicidad emitida, lo que vaticina importantes descensos en inversión publicitaria y una fuerte presión a la baja de los precios.

Parece que no quedará otra opción, porque con el PVR cada persona puede diseñar a la carta los contenidos que quiere ver. Con una guía de programación a la que se accede desde el propio aparato, o en la web, el usuario hace clic en el programa que desea grabar y decide si lo graba una vez o de manera regular. Yo, por ejemplo, encargaría pases de temporada para CSI, House y los informativos de mi cadena favorita, más una película de vez en cuando, y dejaría de preocuparme si es lunes o martes, o de terminar de cenar a tiempo para correr a estirarme sobre el sofá.

[*D Con este nuevo aparato, los usuarios dejan de ver un 70% de la publicidad emitida por las cadenas de televisión *]

El disco duro del PVR almacena puntualmente todas las grabaciones programadas y permite, por ejemplo, detener un programa de televisión, levantarse para ir al baño o contestar el teléfono y seguir viéndolo al volver al salón.

Además, el mercado es dinámico, sujeto a innovaciones como el doble sintonizado (que permite grabar dos canales a la vez), y está dominado por una empresa, TiVo, que encarna el concepto. En España, el pionero es InOutTV, con un modelo similar. Sin embargo, la actuación judicial de emisoras que afirman que existe un contrato implícito entre canal y espectador, que obliga a este último a ver publicidad, ha evitado innovaciones como la detección automática de anuncios o la posibilidad de compartir contenidos entre usuarios. Prestaciones que sí existen para un segmento de personas tecnológicamente avanzadas: los DIY (Do It Yourself), que se montan su propio PVR con un ordenador, una tarjeta de vídeo y programas que pueden descargarse de Internet.

[*D Para defenderse, en España, algunas emisoras han recurrido a la vía judicial y están frenando las innovaciones *]

Para frenar el impacto que tendrán, en la industria tradicional, los nuevos avances, han surgido todo tipo de reacciones, que van desde aparatos que restringen el cambio de canal, hasta el incremento de publicidad integrada en los contenidos. En cualquier caso, está claro es que la televisión está cambiando, y sus usuarios también. Estamos viendo la manera en la que todos veremos televisión en un futuro cercano. ¿Lo siguiente? La revisión crítica de todo un modelo de negocio.

Último vídeo

IE Inside Out Project - #IamIE

See video
Síguenos en
IE Focus Newsletter
Agenda IE
Most read
IE Business School | María de Molina 11, 28006 Madrid | Tel. +34 91 568 96 00 | e-mail: info@ie.edu

Contacto

IE Business School

María de Molina, 11. 28006 Madrid

Tel. +34 915 689 600

info@ie.edu