Toda la verdad sobre el trading de alta frecuencia

Rafael Hurtado. Profesor. IE Business School

28 Noviembre 2012

El trading de alta frecuencia es visto por muchos como el gran responsable de los males que asolan a los mercados. Nada más lejos de la realidad.

 
El trading de alta frecuencia es una técnica de inversión que se ha popularizado entre inversores institucionales, como los hedge funds, en los últimos años. Algunos bancos de inversión, como Goldman Sachs, también  utilizan este tipo de técnicas de gestión y, desde finales de los años 90, esta tipología de trading es una actividad relativamente frecuente.

El trading de alta frecuencia, básicamente, consiste en la compra y venta de activos financieros en un corto periodo de tiempo (pueden ser segundos u horas). Los inversores que realizan trading de alta frecuencia, al final del día, no tienen posiciones abiertas, es decir, si compran un activo lo venden antes de que termine la sesión, o viceversa.

Los activos financieros que normalmente compran y venden los operadores de trading de alta frecuencia son las acciones, los futuros financieros, las opciones, los fondos cotizados o ETFs, las divisas y cualquier otro activo sobre el que se puede ejecutar órdenes mediante sistemas electrónicos. Es habitual que este tipo de inversores realicen un número muy elevado de operaciones de compra y venta a lo largo del día.

Esta estrategia de inversión está basada en el uso de sistemas cuantitativos y algoritmos matemáticos que tratan de aprovechar pequeñas ineficiencias que se producen en distintos activos financieros.

Actualmente, gran parte de las operaciones financieras son realizadas por los programas de trading de alta frecuencia. Concretamente, algunas fuentes calculan que cerca del 70% de las acciones americanas son compradas o vendidas por entidades que realizan este tipo de gestión. Además, existen varios estudios que indican que este tipo de trading se ha incrementado mucho en la última década.

Es muy habitual leer artículos o comentarios negativos sobre el trading de alta frecuencia. En ocasiones, esta actividad es vista como mera especulación, e incluso en otras ocasiones se les acusa de plantear riesgos sistémicos, contribuyendo a la volatilidad de los mercados y a generar grandes caídas a corto plazo en la bolsa.

Ejemplo de grandes caídas donde se ha acusado al Trading de alta frecuencia es el desplome del 9% que sufrió el Dow Jones Industrial Average durante algunos minutos el 6 de mayo de 2010, que fue la mayor caída en puntos de la historia del índice[] (el Dow Jones cayó 998,5 puntos).

En general, los reguladores, y en especial, los europeos, no tienen una buena imagen de los efectos que causa en los mercados el trading de alta frecuencia. En este sentido, el Parlamento europeo ha solicitado nuevas protecciones ante la actividad de estas técnicas de inversión.

Por el contrario, muchos miembros de la industria financiera opina que se han exagerado mucho los efectos negativos que el trading de alta frecuencia tiene sobre los mercados, olvidando que esta actividad también produce aspectos muy positivos. Entre otros podemos citar dos: el primero es el aumento de la liquidez; y el segundo, la reducción de la volatilidad a través de la disminución de las ineficiencias de los mercados.

El aumento de la liquidez, en la práctica, supone que la horquilla de precios de los activos (diferencia entre el precio de venta y de compra) se estrecha, y por tanto, al resto de participantes en los mercados les resulta menos oneroso comprar o vender.

El futuro del trading de alta frecuencia va a depender, fundamentalmente, de dos factores. El primero es la evolución de la legislación y el segundo es accesibilidad a los inversores de complejas tecnología para aprovechar las ineficiencias de mercado que se producen en el corto plazo.

El primer factor, la regulación, es esencial. Si se imponen impuestos, como la famosa tasa Tobin, que gravan las transacciones financieras, este tipo de actividad tendrá más difícil su desarrollo.

En cuanto al acceso de tecnología, podemos destacar que si muchos operadores tienen la capacidad de descubrir las pequeñas ineficiencias que se producen en los activos financieros, éstas acabarán despareciendo. Por ello, para tener éxito en el trading de alta frecuencia, además de un excelente modelo matemático, es muy importante la velocidad de conexión de los sistemas informáticos a los mercados financieros. 

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