<B>¡Basta ya de lamentos!!</B>

Stefanie Müller, Corresponsal de Wirtschaftswoche en España

1 Diciembre 2002

La enferma economía alemana bloquea el bienestar de Europa. La voluntad reformista del gobierno de Schröder no es suficiente. La población entera tiene que arrimar el hombro para que la tercera potencia industrial del mundo vuelva a ser una locomotora.


Las lamentaciones y las inculpaciones se han convertido en el deporte popular de Alemania. El mayor problema lo constituye el pequeño comercio, ya que el sector más afectado ha sido el consumo interior. Sin embargo, como los establecimientos de descuento están haciendo actualmente el negocio de su vida, la mala situación de algunas cadenas se debe más bien a que los precios han subido excesivamente a causa del cambio al euro y los consumidores ahora se quejan.


Pero la gente no practica con facilidad la auto-crítica ni intenta aprender de sus propios errores. Es más fácil quejarse. Pero lo que necesitan los vecinos europeos en esta situación económica extraordinariamente grave no son los lamentos alemanes, sino un socio industrial fiable, una locomotora como la que era Alemania en años anteriores. Además de esto el país, con una población superior a 80 millones de personas, supone un tercio de la aportación total de Europa al producto social bruto. Si a Alemania le va mal, a Europa le va mal.


Las empresas como Deutsche Telekom y sus actuales pérdidas record marcan la pauta, en el sentido negativo, para todo el sector europeo y la bolsa alemana es hoy en día un barómetro negativo para el resto de los mercados financieros europeos. Europa ya no puede soportar que se prolongue la depresión alemana. El continente ya está sufriendo actualmente el hecho de que Alemania, que fue en su día el guardián monetario, vaya a tener este año un nuevo déficit público del 3,7% del producto interior bruto (PIB). La estabilidad de toda la moneda está en peligro si no nos apretamos más el cinturón.


Por este motivo tampoco debería despreciarse por completo el paquete de reformas (véase el cuadro) del gobierno roji-verde. Seguramente las medidas no van a ser suficientes, pero la dirección es la adecuada: el modelo de la economía social de mercado no debe desmontarse, solamente hay que reformarlo. Por ello es correcto que se anule el anticuado y poco eficiente sistema de subvenciones a través de los impuestos para la agricultura y la construcción, que no se incremente más la ayuda mensual de 150 euros por niños, pero que se suban los impuestos para los solteros y las parejas sin hijos en favor de las familias y, de esta forma, se cree un estímulo para aumentar la natalidad.


Es oportuno que las grandes empresas tengan que contribuir más y que la mediana empresa, muy importante para Alemania, sufra por el contrario una menor carga impositiva e incluso burocrática. Igualmente hay que aprobar el concepto ideado por el director de Personal de Volkswagen, Peter Hartz, sobre cómo buscar trabajo para los parados, que prevé que las empresas vuelvan a tener una mayor implicación a la hora de crear puestos de trabajo. La formación debe volver a ser una actividad prioritaria.


[*D La mayor nación de Europa ya no puede permitirse el lujo del individualismo. *]También en el concepto de Hartz existen fallos. Así muchos expertos en economía y la oposición conservadora critican que, aunque se mejora la colocación, no se crean nuevos puestos de trabajo. Pero en lugar de entretenerse en criticar sería necesario establecer rápidamente las líneas directrices. Después de esto podrían llegar unas reformas más profundas. La aplicación de las mismas a unos alemanes acostumbrados al estado del bienestar será algo bastante laborioso. Ya ahora muchos de los votantes de la coalición roji-verde consideran a ésta antisocial porque, por ejemplo, va a subir ligeramente la contribución a los seguros obligatorios de pensión.


El hecho de que el comité de expertos alemán formado por los siete "sabios" en economía estime un crecimiento de tan sólo el 1% para el año 2003 hace que la situación sea todavía más dramática. El Canciller Federal Schröder ya ha anunciado que, a la vista de esta pésima situación, va a ser necesario ampliar el paquete de reformas ya aprobado y sus medidas de ahorro, para compensar las carencias en impuestos sobre volumen de negocios y rendimientos del trabajo.


No sólo son los políticos los que tienen que reaccionar, sino también los grupos de presión industriales (lobbys) que gobiernan en realidad en Alemania. Tanto las asociaciones industriales o de empresarios, los colegios de médicos como los sindicatos se mueven únicamente por sus propios intereses. En lugar de poner sobre la mesa unos planes de reforma siguen lamentándose, hablando mal de la posición de Alemania. Hay falta de patriotismo y de conciencia europeísta. En contra de esto y ante esta situación tan catastrófica, en la que se encuentra el país, hay que marcar de una vez un objetivo común. La nueva edición prevista por el gobierno del "pacto por el trabajo" debe aportar resultados – aunque sólo sea por solidaridad con nuestros vecinos europeos, que están hartos del "mal cuerpo" que padece Alemania. La mayor nación de Europa ya no puede permitirse el lujo del individualismo.


Los puntos fundamentales del programa de reformas roji-verde:
TRABAJO

1.El gobierno roji-verde presidido por Gerhard Schröder ha establecido desde su llegada al poder en 1998 un consenso entre los diferentes lobbys industriales, al igual que la vecina Holanda, para eliminar el paro laboral. Para ello se estableció el "Pacto por el trabajo", que se va a redactar de nuevo bajo la dirección del nuevo Ministro de Economía y Trabajo Wolfgang Clement, Ex-Presidente Ministerial de Nordrhein Westfalen. El punto central de esta reforma es sobre todo obligar a las empresas a crear nuevas plazas de formación y con ello reducir el paro entre los jóvenes.


2.El programa "Capital por trabajo" gratifica a las empresas que emplean a un parado con un préstamo de hasta 100.000 euros, con lo que el gobierno pretende dar de nuevo liquidez sobre todo a la mediana empresa, que casi no recibe atención de los grandes bancos afectados por unas débiles finanzas.


3.Las propuestas de la Comisión dirigida por el director de Personal de Volkswagen Peter Hartz, para la mejora de la reocupación de los parados prevén sobre todo la introducción de más tiempo de trabajo así como, a través de ayudas en los impuestos, crear "mini-trabajos" como ayudas al hogar y asistencia a la niñez, unas actividades que hasta ahora no se habían anunciado oficialmente. Mediante una simplificación de la burocracia y unas ventajas impositivas se quiere motivar a los parados para que se establezcan por su cuenta.



INDUSTRIA

1.La industria alemana se apoya fundamentalmente en pequeñas empresas artesanales, empresas de servicios y suministradores industriales. La idea es descargar a estas empresas en cuanto a impuestos y burocracia a través de la Iniciativa para la mediana empresa. Se simplificará el proceso de creación de empresas. Éstas dispondrán de una mejor base financiera por medio de créditos y equipamientos más favorables.


2.Las inversiones oficiales en tecnología, infraestructura y formación aumentarán el año próximo de 22,9 millardos de euros (2002) a 29 millardos de euros. Sobre todo se incentivará a las empresas del sector de la tecnología de la información (IT).



Economía

1.Debe llegarse al año 2006 con un presupuesto del estado con déficit cero, en 2003 el porcentaje del déficit respecto al producto interior bruto debe volver a bajar del tres por ciento.


2.El Canciller Federal Schröder ha dado su palabra de que para ello no subirá ningún impuesto, sino que se suprimirán subvenciones y se ampliarán las bases de medición. Por medio de esto se hará posible un aumento de 4,2 millardos de euros en los ingresos, y los gastos se reducirán en 7,4 millardos de euros. Los mayores ahorros se deberán a los seguros de desempleo. Aquí se ha previsto una reducción de gastos de unos seis mil millones de euros anuales mediante la creación de nuevos puestos de trabajo.


3.Las grandes empresas tendrán que contribuir más. Las pérdidas sólo podrán deducirse ya como máximo de la mitad de sus ganancias.


4.Se da por concluido el periodo de especulación. Las ganancias por enajenación obtenidas mediante transacciones en bolsa sufrirán un aumento impositivo.


5.Ventajas fiscales sobre todo para familias. Las economías de las personas solteras y sin hijos sufrirán una mayor carga impositiva, según el principio de solidaridad imperante en Alemania.

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