<B>Las claves de la formación en Alemania</B>

Stefanie Müller. Corresponsal. Wirtschaftswoche

26 Enero 2004

El aprendizaje, las academias profesionales y las universidades corporativas son las piedras angulares del modelo de formación alemán, un sistema orientado a la práctica, que cuenta cada día con más adeptos más allá de sus fronteras.

Una de las claves de la elevada productividad y eficiencia de la industria alemana estña en su modelo de formación. No hablamos únicamente del aprendizaje clásico para los trabajadores jóvenes, sino también de las academias profesionales y las universidades corporativas, que vinculan muy estrechamente teoría y práctica. De este modo, las empresas ofrecen a quienes se inician en el mundo laboral, la mayoría tiene 16 años, un contrato de formación de aproximadamente dos años de duración, que equilibra el aprendizaje en la empresa con una visita semanal a una escuela profesional.

[*D Una causa importante de la elevada productividad y eficiencia de la industria alemana es la formación académica ligada a la práctica *]

En lugar de, como es habitual en España, pagar por esta formación técnica para electricistas, chapistas, albañiles o pintores, la empresa formadora descuenta del sueldo del aprendiz un par de cientos de euros al mes. Una buena inversión, que ayuda a la empresa a obtener un personal técnico de forma relativamente favorable y garantiza al aprendiz un puesto de trabajo fijo. Este concepto de la formación dual lo ha implantado la cámara de comercio alemana, también en España con un gran éxito. De este modo, numerosas empresas alemanas se aseguran en sus emplazamientos, una mano de obra con una buena formación.

Este sistema formativo valorado, y en parte copiado, en otros países se aplica también desde hace tiempo al futuro personal directivo. En los años 70 surgieron numerosas academias profesionales, en donde los preuniversitarios empezaban a estudiar con un contrato en el bolsillo. Solamente en la academia profesional Stuttgart (www.ba-stuttgart.de), la primera de este tipo, existen 40 carreras diferentes, 5.000 empresas formativas, entre ellas casi todos los grandes nombres como Lufthansa, Siemens o DaimlerChrysler y 20.000 alumnos.

Cada trimestre se produce el intercambio formativo de jóvenes talentos entre las escuelas, que en su mayoría son de titularidad pública, y las empresas. Algunas veces, los programas de la academia profesional, como es el caso de Porsche, prevén también una estancia en el extranjero, en una filial o en otra universidad. Los estudios duran tres años, lo que confiere al titulado una clara ventaja competitiva. No sólo es más joven que la media de los estudiantes, que necesitan cinco años para acabar sus estudios, sino que, gracias a las prácticas, también está mejor preparado para su misión directiva. El título, que ya existe por ejemplo para economistas, informáticos, ingenieros y pedagogos sociales, equivale al de las escuelas universitarias o licenciaturas. Además de esto, muchas academias profesionales ofrecen también programas de perfeccionamiento como MBA o comercio internacional.

[*D Las empresas alemanas ofrecen contratos laborales a los jóvenes profesionales que equilibran el tiempo laboral con las horas de formación académica *]

Los que logran acceder a esta práctica formación de directivos, tienen su curriculum ya entregado en las empresas, en las que también se admiten a extranjeros pero se exige a los alumnos duros años de estudios.

Aquí no cabe la habitual vida universitaria de fiestas entre semana y largas siestas. Las vacaciones entran dentro del contrato laboral, normalmente cuatro semanas al año. Tienen también un salario, que hace posible independizarse de los padres y financiarse su propia habitación. Al que no le llega el dinero también puede acudir a la ayuda del estado, como cualquier estudiante alemán, con un crédito para estudios a un bajo interés.

La demanda aumenta constantemente, debido a que la mayoría de los alumnos pasan a trabajar en las empresas de formación con una media de sueldo de unos 35.000 euros anuales. Conforme a esto, los criterios de selección de las compañías son cada vez más exigentes. Tan solo en Lufthansa están llegando anualmente 2.000 solicitudes de trabajo, y sólo son admitidos los mejores. El sistema ha encontrado entretanto seguidores en Indonesia, Israel y Colombia. Más recientemente han aparecido las universidades de empresas al estilo norteamericano. Las primeras se crearon en 1997, y actualmente ya existen unas 80. Casi todas las empresas del índice alemán DAX poseen una instalación de este tipo. Sin embargo, éstas se utilizan en su mayoría para la formación y el perfeccionamiento de directivos y no como en los EE.UU., para todo el personal laboral. En la mayor parte se imparte sólo formación en línea con la política de empresa. Es decir, se tratan sobretodo los procesos internos, los cambios de estrategia, etc., y menos, los temas generales de la economía empresarial. Estos se imparten a su vez sobre todo en escuelas de negocios y universidades norteamericanas, suizas o inglesas.

Existen muy pocos acuerdos de colaboración con entidades formativas alemanas. Por lo que declaran las empresas, éstas tienen una orientación demasiado poco práctica y están excesivamente dirigidas al mercado alemán. Sin embargo, cada vez se requieren visiones más globales. Aparte de esto, los profesores universitarios alemanes son, sobretodo, burócratas y por ello están menos orientados al rendimiento práctico. Las escuelas de negocios como Insead, IMD o Harvard suelen proporcionar a las empresas paquetes de programas estándar actuales con estudios del caso, las enseñanzas se repasan una y otra vez. También existe la posibilidad de que los estudiantes puedan matricularse en cursos de estas escuelas, en condiciones especiales.

Las tres fases formativas que en Alemania están predominantemente orientadas a la práctica, no sólo han contribuido a que los nuevos ingenieros especializados, los directivos o los técnicos especialistas casi siempre sean recibidos en el extranjero con los brazos abiertos, sino también a que la industria alemana sea una de las más productivas del mundo.

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